Una rama seca trepa por mi oído

Una rama seca trepa por mi oído.
Menos mal que es el sordo,
el de la sordera egoísta y malnutrida de amores inconclusos.
Esos que se esconden en la sombra de mis manos -agazapados-.

Pero tu palabra es inútil,
es tan grande la calma de un pecho de escucha extraviada…

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