Twitter, TweetDeck, cambios y usuarios

tweetdeck 1.0

TweetDeck ha cambiado, comento cosas de las que he hablado con algunos usuarios sobre la versión 1.0(1).

Es importante recordar que TweetDeck fue adquirida por Twitter hace algún tiempo.

Qué cosas no veo en la nueva versión: atajos de teclado, personalización de tipografías y paleta de color, tamaño de las columnas, acortadores y servicios de foto y vídeo personalizados, asistencia en la escritura de hashtags, correcta asistencia en la escritura de nombres de usuario.

De todas las ausencias, la que más destaca para mí, es la de los atajos de teclado. Absurdo considerando que la versión web de Twitter está muy bien en ese aspecto y que los sistemas operativos favorecen sus uso en las aplicaciones.

No poder usar mis acortadores o servicios de fotos/vídeos preferidos deja muy en desventaja a la aplicación.

Me encantaría que hubieran integrado Growl para notificaciones y que incluso pudiera modificar el volumen y el sonido de las mismas.

Que la versión de Mac no se integre con el uso del Magic Mouse y no admita el scroll horizontal cuando puedes usar muchas columnas es una falla imperdonable.

Algo que me resultó molesto es el problema del foco al ver un perfil y querer enviar un directo. El formulario para escribir el mensaje se abre detrás de la ventana del perfil.

dm-focus

A favor he de decir que es muy veloz y que los filtros son muy efectivos.

De los aspectos visuales y diseño en general, tendría que escribir un post aparte aunque creo que es correcto y hace su trabajo. Personalmente no me gusta.

Algo que me ha llamado poderosamente la atención es que no exista una web de soporte donde los usuarios puedan reportar los bugs o interactuar con el equipo de desarrollo. ¿Soporte vía Twitter? Parece poco adecuado.

En un mercado tan competido como el de las aplicaciones para Twitter, la nueva versión de TweetDeck no da la talla a pesar de ser de la casa y de salir a la calle al mismo tiempo que la nueva web de Twitter y de los clientes oficiales para móviles. De estos últimos hablaremos en otro momento, que eso sí es para hablar y bastante.

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