Por el Guadiana hacia el Atlántico

El Río Guadiana en su largo recorrido por el territorio español se muestra y se esconde. Esto es tan característico que ha generado un refrán. Podemos decirle a alguien que está como el Guadiana… que se muestra y se esconde (muchas veces dependiendo del caudal que lleve). De alguna manera el río es cambiante, tiene vida propia. Lo que sí es definitivo en su destino es la meta: el Atlántico. El mar, la vida, el gran útero de este planeta. Es allí donde conseguimos lo esencial de nosotros y nos ponemos en contacto con lo que verdaderamente nos une. En mi caso, a través del Mundo Atlántico junto todas mis tierras en un solo ser que palpita y llena mis días de alegría.

Estos días, después de muchos años, comienzan a aparecer algunos amigos como el Guadiana: con una gran sorpresa y emoción de saber que aunque a veces nos parezca que no estamos allí, solo nos hace falta una pequeña lluvia para que los cauces se llenen de vida en un segundo inesperado.

Hoy soy río que recuerda otros ríos en el camino a la meta de este inmenso mar que nos une.

 

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