La sorpresa inesperada

“Quizás yo tema tanto a la muerte —el atardecer, ese umbral, la vida verdadera después de la oscuridad, el tiempo del sacrificio, y del amor y de los sueños y de las orgías y de los cuerpos— justamente porque, aunque no lo sepa, no me parezca que la vida sea un infierno, sino al contrario. Y espero sentado, aquí, en la luz artificial que me fabrico después que afuera ha anochecido, y duermo lo menos que puedo, y duermo con todas las luces del piso encendidas. ”

Así habla José Donoso en su obra póstuma Lagartija sin cola (Alfaguara).

Puedes leer un adelanto aquí.

Buen descanso, maestro.

Deja un comentario