La poesía del espacio vacío

Esta es una de esas mañanas fantásticas en las que no tengo nada que hacer. Y cuando digo nada me refiero a leer algo importante, escribir el ensayo de mi vida o hacer un informe serio de algo. Es una mañana de minivacaciones en el sofá. Hoy ni siquiera veo a los vecinos pululando por allí, es como si todo estuviera detenido. Se perfectamente que es una ilusión y que antes de acabar de escribir esto ya habrá pasado algo que rompa el encanto, o lo delimite. Porque el encanto de esta burbuja durará un segundo eterno y me quedaré más a gusto que un cochino en un charco en mi sofá sin nada que me agobie.

Todavía me queda por empezar la limpieza entera de la casa, pero lo a gusto de este momento es tan dulce que todo lo demás se me antoja vacío.

Sí, disfruto de la poesía del espacio vacío.

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