Hoy quiero amarte
desde la sinceridad contundente de un corazón vacío.
Sí,
vacío de rencor en el abismo de la vida.
Ya no hay llantos dolorosos en los sordos latidos de la rabia,
ni tiempos escondidos en la venganza inútil de la espera.
No,
solo este silencio profundo que arranca las palabras y las comas
y me me deja en aparte y suspensivo de la vida en esta tromba amanecida.
Hoy quiero amarme
en la sinceridad urgente de este corazón vacío.

