Hoy quiero amarte
Por Pedro Carrillo
Hoy quiero amarte
desde la sinceridad contundente de un corazón vacío.
Sí,
vacío de rencor en el abismo de la vida.
Ya no hay llantos dolorosos en los sordos latidos de la rabia,
ni tiempos escondidos en la venganza inútil de la espera.
No,
solo este silencio profundo que arranca las palabras y las comas
y me me deja en aparte y suspensivo de la vida en esta tromba amanecida.
Hoy quiero amarme
en la sinceridad urgente de este corazón vacío.
Restos de una conversación inconclusa…
Por Pedro Carrillo
La verdad es que desde que dejé Metrópoli me va cada vez peor. Primero me fui a Brasil y la cosa no pintaba nada bien, luego llegué a 1984 y ná, al final terminé en Matrix donde no pasé de ser un mísero signo de una larga ecuación matemática… ¡Ay, quién pudiera ser al menos la hipotenusa de algún cateto descarriao!
If I lay here…
Por Pedro Carrillo
A veces, lo único que apetece es dejar que el mundo siga su loca carrera de despropósitos mientras vemos rodar las cabezas de la muerte y la alegría cogidas de la mano colina abajo.
[youtube]cVo2LOncgMc[/youtube]
Chasin cars de Snow Patrol
“If I lay here
If I just lay here
Would you lie with me and just forget the world?”
La sastra llama dos veces…
Por Pedro Carrillo
Hace poco estuve en el cumpleaños de un amigo y disfruté uno de esos momentos reveladores en los que descubrí que no estamos tan “solos”.
Entusiastas, talentosos, informados y reflexivos. Características poco habituales en las personas del día a día. “19” tendrá que esperar por ellos, ya que su angustiante dimensión no genera eco en estos chicos y chicas. Aunque era la fiesta de Paco, me sentí un poco más en mi propia “Los amigos de Peter” con perspectiva épica de Tolkien y la fortuna de haber descubierto un “Jardín secreto”.
Solo el tiempo nos dirá cuánto ha sido FX y postpo (propio y ajeno) y cuán fuerte puede ser este guión.
Nos vemos en el estreno.
¡Corten!
Es verdad
Por Pedro Carrillo
Es verdad.
Siento tu aliento de silencio palpitando en mis sienes,
inmóvil.
Así, callado,
noto el caminar de tus miedos
escalando mis poros lentamente.
Otra vez.
Solo espero que el tiempo sea rápido
y no el perro que se echa a tomar el sol
mientras la vida me arrastra
como siempre.
Otra vez.
Me levantaré sacudiendo el polvo de estos años moribundos,
pero no es nada,
ya la campana de mis huesos anuncia lluvia y debo dormir.
Mar
Por Pedro Carrillo
Mar,
tu boca profunda me rompe las aguas.
Mis huesos marinos
florecen algas de fuego bajo tu superficie.
Mérida (Venezuela), por 1992
Me apago
Por Pedro Carrillo
Me apago,
poco a poco me decoloro.
Paso a formar parte de la pared,
el humo envuelve mi cabeza,
la acuna en el regazo de clavos puntiagudos.
Agujas mentales.
Despliego el rollo fecal
de la piel que ennegrecí
en la búsqueda fracasada de un alma viviente:
cementerio.
Escrito entre 1991 y 1992
Afuera son las voces
Por Pedro Carrillo
Afuera son las voces,
adentro siempre es silencio
aunque mis bocas no cesen de decir palabras.
Escrito entre 1996-1997
Oigo las voces
Por Pedro Carrillo
Oigo las voces.
El alboroto y el calor
inundan mis ojos ausentes.
Más,
el recuerdo de tu boca
abre en dos el aire que me puebla.
Entonces, un rumor de fresca mar
y luminoso mediodía
me rescata silencioso;
la algarabía se transforma
en un torrente de deseo
-que ahora sí consume e incinera-
ingobernable de tu piel,
señora enterna de mis poros,
malvivientes sin tus manos
que me ciñen,
me lanzan a volar.
Es allí donde la mar es mar,
y el universo es tu vientre
en el que amanezco anegado
en tu perfume.
Una rama seca trepa por mi oído
Por Pedro Carrillo
Una rama seca trepa por mi oído.
Menos mal que es el sordo,
el de la sordera egoísta y malnutrida de amores inconclusos.
Esos que se esconden en la sombra de mis manos -agazapados-.
Pero tu palabra es inútil,
es tan grande la calma de un pecho de escucha extraviada…

