Oct 1

Silencio

Por Pedro Carrillo

No quedan virutas perforando la memoria.

En mis uñas no hay rastros de piel ennegrecida,
ni retazos de camas dolorosas
esperando el levantarme.

No hay oscuro despertar a la locura
de parir luciérnagas enanas,
ni huellas de las noches moribundas
que escondieron mi tristeza en sus rodillas.

Sep 25

Tal vez

Por Pedro Carrillo

Tal vez siga aquí
levantando piedras en la noche
mientras caen mis huesos a la tierra.
Gritaré entonces mi nombre
como una maldición…

Sí, tal vez.

Sep 10

Manto de letras

Por Pedro Carrillo

¿Qué se esconde bajo el manto de tus letras?
¿Alguna oración aviesa que estruje mis sentidos?
No,
ni un signo suspensivará mi rescate inexplicable.
Solo quedan complementos retorcidos que se escurren
en mis noches de comas sigilosas
a la espera del aparte, del final y nunca más,

nunca,

del seguido de tus puntos.

Jul 27

La poesía del espacio vacío

Por Pedro Carrillo

Esta es una de esas mañanas fantásticas en las que no tengo nada que hacer. Y cuando digo nada me refiero a leer algo importante, escribir el ensayo de mi vida o hacer un informe serio de algo. Es una mañana de minivacaciones en el sofá. Hoy ni siquiera veo a los vecinos pululando por allí, es como si todo estuviera detenido. Se perfectamente que es una ilusión y que antes de acabar de escribir esto ya habrá pasado algo que rompa el encanto, o lo delimite. Porque el encanto de esta burbuja durará un segundo eterno y me quedaré más a gusto que un cochino en un charco en mi sofá sin nada que me agobie.

Todavía me queda por empezar la limpieza entera de la casa, pero lo a gusto de este momento es tan dulce que todo lo demás se me antoja vacío.

Sí, disfruto de la poesía del espacio vacío.

Jul 20

Dejémonos de pendejadas

Por Pedro Carrillo

Mi patria no es otra que tu piel en la que moro
donde no hay fronteras de idiotas que me abarque.
Mi tierra es ese trozo al que me agarro en cada paso
¿podría tenerse más que eso?
Sería estúpido abarcar la tierra en la palabra.

Mi patria es el aire que me arroba si me besas
y dejémonos de pendejadas.

Jun 21

Mi cielo

Por Pedro Carrillo

Hablando una vez con una amiga sobre los seres queridos que ya no estaban en esta dimensión, me dijo: ¿dónde sientes a las personas que quieres? Después de pensarlo un segundo, me llevé la mano al pecho. Entonces, ella puso su mano sobre la mía y presionó delicadamente al tiempo que me decía: aquí está tu cielo entonces, donde todos están contigo.

Es allí, donde desde hace poco llevo a Irene Sánchez, Julio Timaure y Norah Guaraco.

A todos ellos y a los que ya llevaba desde antes les dedico este texto que escribí hace tiempo:

Llevo el sello de tu ausencia
sembrado en el centro de mi frente.
Una herida eterna
que derrama la sangre de mi alma.

La palidez de tu silencio
duerme quieta arrinconada en mi bolsillo,
y a veces,
la saco y la acaricio
como besando tus cabellos.

Jun 21

No solo es este silencio gris que esconde las caras del aire.
No,
sabes perfectamente que no es una treta sin disfraz,
que cada pausa rellenaba el lugar de las palabras.
Aquellas que escondimos con maestría.
¿Sabes tú dónde han quedado?

May 28

¿Y si no te digo nada y me quedo aquí, impasible?
Tal vez, solo tal vez el silencio pueda ser poético.
Mientras tus ojos devoran los días
mis palabras huérfanas de ti huirían a la noche
lejos de ese amanezer ambarino y amanecante
que se te escapa tras la sombra de ese zapato
desagradable de suela vieja.

May 18

Habré de andar descalzo

Por Pedro Carrillo

Habré de andar descalzo
y ligero de equipaje,
quitaré con tiempo
tanta costra innecesaria en este andar plomizo
empeñado en arrancar las uñas
que mastican mis piedras cenicientas.

Descansaré, entonces,
de mi propia sombra que
exhausta,
no podrá buscarme a cada paso.

Olvidado de mí
el tiempo, el escape de este párpado silente
y esta seca boca de callar.

Sí,
ligero.

Tres ojos del pasado,
tres manos calentitas abrigándome la noche
y lo puesto que es mi fiesta
desnudo de sueños por cumplir
sin deseo agazapado entre los dedos.

May 16

Hoy quiero amarte

Por Pedro Carrillo

Hoy quiero amarte
desde la sinceridad contundente de un corazón vacío.

Sí,
vacío de rencor en el abismo de la vida.

Ya no hay llantos dolorosos en los sordos latidos de la rabia,
ni tiempos escondidos en la venganza inútil de la espera.

No,
solo este silencio profundo que arranca las palabras y las comas
y me me deja en aparte y suspensivo de la vida en esta tromba amanecida.

Hoy quiero amarme
en la sinceridad urgente de este corazón vacío.