Esta soledad rompe mis huesos
desierto gélido
en el que camino
dejando regados
trozos de piel
aún sangrantes
que emergen.
Burbújas púrpuras
me salpican
trozos celestes
grises
caen en el charco
rompiendo la imagen
roja
ojos de fuego extinto
cenizas, llovizna
empapa mis poros
carentes de luz
muertos
friós
tiesos
sol
anhelando visitante.