Descubriendo Vitoria

El fin de semana pasado he tenido que viajar a Vitoria por trabajo y ha sido todo un regalo inesperado.Un visión de lo urbano más que sorprendente y una riqueza patrimonial extraordinaria (sobre todo el centro viejo, medieval y exquisito) han hecho del viaje una experiencia inolvidable.

Sobre todas las cosas, el trato de la gente de Vitoria es su mejor y mayor estandarte. Un fin de semana lleno de trabajo, extraordinaria gastronomía, y una ciudad que en sí misma es un espectáculo, han hecho de Vitoria uno de mis próximos destinos vacacionales.

Debo recomendar especialmente a Pablo de la Ferretería Marañón (que no es una ferretería, sino un bar restaurante donde estaba la ferretería en el siglo 19). Aunque Pablo nos ha regalado una estupenda botella de Pacharán casero, es su madre quien lo prepara. Así que les envío a ambos un abrazo bien grande por el detalle.

Agur y hasta la próxima.

PD: Si deseas visitar la Ferretería Marañón la encontrarán en Plaza de la Virgen Blanca.

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