Dejando pasar

¿Cuándo es el momento de parar y cambiar de rumbo? Esta es una de las grandes preguntas que en algún momento se nos planta frente a frente y nos obliga a responder. Estos días han sido de mucho pensar y reflexionar y la solución y decisión final ha sido más bien simple: cambio sin dolor. Es extraño, la resistencia la cambio siempre, siempre es alta pero en este caso el cambio ha sido portador de gran paz y ese es el gran signo de la acción correcta. No he dejado de caminar hacia la meta, solo que esta vez hago el camino a solas, la soledad es necesaria algunas veces al igual que la compañia.

De momento vivo un idilio solitario que es extraordinario y suculento. Grandes momentos de estar "solo a solas" conmigo. Jeje, las referencias.

Lo curioso de todo es que el mundo sigue en su loca carrera, a toda velocidad, por llegar no sé exactamente adonde, pero yo desde aquí lo veo tranquilito con  mi cafecito y un buen libro…hay que ver la libertad que da romper el discurso…

 

2 Comments

  1. Mi querido Pedro… feliz de hacer visible nuevamente el contacto contigo y continúo curiosa sobre los rumbos que ha ido tomando tu hermosa intensidad.

    Besos y apapachos,

    Leo.-

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